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martes, 26 de marzo de 2013

Solemnidad de la Encarnación

Fiesta Titular de las Avemarianas

Cada 25 de marzo el Instituto de Religiosas Operarias del Divino Maestro -Avemarianas- celebra su Fiesta Titular: La Encarnación. Este año en que la solemnidad coincide con la Semana Santa lo celebraremos con toda la Iglesia el día 8 de abril.

Es en este misterio de la vida del Señor en el que se fundamenta y se centra toda la espiritualidad y el carisma de este Instituto Religioso. Así lo expresa su Fundador, Miguel Fenollera Roca:

"Nuestro titular: el Ave - María; el saludo más tierno, el más gracioso, el más trascendental, el más magnífico de cuanto saludos ha habido y de cuantos podrá haber, pues con él saludó Dios en la circunstancia más grandiosa..., la Encarnación, la cúspide preciosísima de las obras de Dios, el hecho en cuyo torno gira toda le teología y toda la ordenación de las empresas de Dios; nuestra pequeñez está a la vista, pero nuestro titular no puede ser más excelso, ni más adecuado; para nuestro apostolado de restaurar las cosas en Cristo mediante la educación del pueblo por caridad, la Encarnación por la que Cristo restauró a la humanidad, educándonos con Su ejemplo, y todo sólo por caridad, pues ni nos necesitaba ni nos lo debía. Encarnemos en nosotros el espíritu avemariano, y mediante nuestro apostolado encarnemos en los demás el espíritu cristiano, para que Dios sea bendito y nos bendiga”.

domingo, 4 de noviembre de 2007

NUESTRO NOMBRE

Nuestro nombre, "Operarias del Divino Maestro", hace referencia a nuestra misión, ya que el Señor llamó operarios suyos a los llamados a trabajar en el apostolado, aunque somos más conocidas como "Avemarianas", nombre que expresa nuestra especial unión al misterio de la Encarnación. Este admirable misterio inspira nuestra espiritualidad.

domingo, 28 de octubre de 2007

¿QUIÉNES SOMOS?


Las Avemarianas somos un grupo más de personas en la Iglesia y en el mundo. No somos muchas ni tampoco las mejores. Somos, ante todo, cristianas que buscamos, en comunión con todo el pueblo de Dios, la plenitud de la vida divina.Viviendo en el mundo, queremos ofrecer a nuestros hermanos el testimonio de nuestra vida concentrada en Dios y el fruto de nuestro trabajo. Nuestra vida es muy normal: llena de debilidades y fallos. No hay categorías especiales entre nosotras, somos hermanas de una misma familia, unidas en el amor. La vida de Jesús y de María de Nazaret es el modelo de nuestra vida de familia hecha de sencillez, de olvido de sí misma y de entrega a Dios y a los demás. Y también de mutuo apoyo y alegría.Queremos presentarnos, pues, sin ruido. Apenas como una brisa... y contarte nuestra sencilla historia para compartir la alegría de sentirnos hermanos en la fe, caminando juntos, día a día, hacia el Padre.